RENEGADO
Una membresía tan rara que si aprendes algo es por tu culpa.
(Un sistema para convertir conocimiento en práctica)
Conceptos fundamentales. Algo que saber antes de aprender otra postura.
Antes de invertir en cualquier formación de yoga deberías leer esta página. Entera.
Pues sólo en este texto hay claves para aplicar un tipo de criterio en el yoga que normalmente no se aplica.
Y luego, entenderás por qué RENEGADO.
Muchos conocen el chiste de por qué un practicante de yoga Iyengar no podría cambiar una bombilla….?
—Porque necesitaría 4 mantas, 5 blocs, 2 cinturones y 1 silla.
Y un ashtangui?
—Porque cambiar una bombilla no está en la secuencia.
(Dejando de lado si la coña te hizo gracia o no… es verdad)
Verás.
Muchos piensan que la metodología del “ashtanga yoga de acuerdo a las enseñanzas de Sri K. P. Jois” es algo escrito en piedra.
Cuando en realidad, es todo lo contrario.
Simplemente tenemos que tener en cuenta que una tradición viva es la que está en constante movimiento.
Esto es importante.
La mayoría de las veces estamos tan enfrascados en saber qué hacer, en la dinámica del día a día, que si simplemente entendiéramos la esencia de la práctica de yoga, lograríamos mucho más de lo que posiblemente podríamos imaginarnos.
¿La buena noticia? Todos podemos aprender.
Recuerdo una vez impartiendo un intensivo en un estudio, con practicantes de ashtanga ya experimentados, pero acostumbrados a la versión ‘escrita en piedra’ del ashtanga.
Gente totalmente desconocida para mí como profesor, pero igual de incómodos que cualquier hijo de vecino frente a la enseñanza rígida a la que probablemente estaban acostumbrados.
Uno de los alumnos me preguntó qué podría hacer para trabajar los arcos hacia atrás en el caso de alguien como él, que practicaba la primera serie.
Por si eres nuevo, en la primera serie (aparentemente) no hay posturas que sean extensiones y mucha gente siente que no hay un paso intermedio entre (repito, aparentemente) nada y la postura de extensiones por excelencia - urdhva dhanurasana.
Yo le comenté que podría practicar cinco respiraciones en todos y cada uno de los “perros boca arriba”… si él quisiera.
Se hizo el silencio.
[Sonido de grillos]
Casi se podía escuchar los cerebros de los alumnos en modo “loading” como el ventilador de un ordenador que está procesando datos.
Mientras se les dibujaba una sonrisa.
Les gustaba esa opción.
Bueno.
En realidad… nos gustaba.
Estos detalles marcan la diferencia.
Bien.
Otro ejemplo rápido de porqué lo más importante de todo es poder entrar en el “estado de principiante total”…
Cuando Diane Long fue a estudiar de la mano de Vanda Scaravelli, una de las grandes yoguinis de nuestros tiempos, no llegó como una principiante.
Llevaba años practicando. Había estudiado con intensidad y tenía una práctica de yoga que, desde fuera parecía incuestionablemente avanzada.
Además, había estudiado con un profesor del estilo Iyengar.
Para los nuevos.
El estilo de yoga Iyengar pone mucho énfasis en la alineación y en la precisión anatómica. Y también, pueden llegar a tener un deje casi militar en ese aspecto.
El caso es que Diane, podía hacer algo que muy poca gente podría hacer:
108 backbends consecutivos.
Para entendernos, 108 “drop-backs”, o para los nuevos, bajar hacia atrás desde la posición de pie, al puente y volver a subir.
108 veces.
Tenía experiencia, tenía capacidad y muchas horas de práctica a sus espaldas.
Cuando empezó a trabajar con Vanda, Diane descubrió que no podía hacer ni un sólo backbend de la manera que Vanda le mostraba.
Esto en sus propias palabras.
Ni siquiera era capaz de colocarse de la manera que ella le indicaba.
¿Qué estaba pasando?
¿Cómo era posible?
Una mujer que hacía cada jueves una práctica de 108 backbends, así, del tirón… y de repente, no es capaz de hacer ni el primero.
Pero el problema no era que hubiera perdido su capacidad.
Sino que se estaba adaptando a una nueva manera de enfocar la práctica.
¿Cual es la moraleja de esta historia?
Pues, según relató la propia Diane, Vanda la hizo mirar de otra manera.
Sentir de otra manera.
En vez de enfocarse en hacer las posturas, le enseñó a cultivar una serie de condiciones que permiten despertar la inteligencia natural del cuerpo.
Y Diane tuvo que empezar prácticamente desde cero.
No porque no supiera nada.
Sino porque ahora tenía que aprender a distinguir cosas que antes no distinguía.
Por eso, en el yoga no solo se requiere entendimiento, sino ir más allá de lo que pensamos que entendemos. De hecho, reducir el yoga a la simple ejecución de una postura es pobre y poco efectivo.
¿Qué cambia cuando empiezas a practicar así?
No hacer de un grano de arena una montaña. O sea, evitar acumular pequeñas dudas (de esas que sólo te acuerdas cuando practicas) y poder sentirte como un jefe sabiendo que has tomado la decisión correcta.
Dejar de depender de instrucciones constantes cual robot. Mejor poder entender los fundamentos de la práctica y de las posturas y luego decidir por tí mismo en el momento.
Que te salten todas las alarmas cuando algo no tiene sentido práctico.
¿Te has quedado alguna vez en una postura pensando: “¿Esto que estoy haciendo tiene sentido o simplemente llevo seis meses repitiéndolo porque alguien me dijo que era así”? Porque entender los porqués detrás de lo que haces es importante para no ir practicando a ciegas.
Estar expuesto a una formación continua sin que buscar cursos sea un dolor de muelas (y evitándote de paso unos cuantos gastos extras de dentista por apretar los dientes buscando material).
No me vas a tener como profesor privado, pero sí vas a tenerme presente en tu proceso: clases en directo, preguntas en el grupo, check-ins y talleres para ir viendo cómo evoluciona tu práctica. Que si eres un poco hipocondríaco, lo mismo te interesa.
Evitar la típica sensación de que te dan el palo y se largan. Nope. No me largo. De hecho, me vas a ver a menudo. Así que prepárate porque puedo ser un brasas…
En la membresía vamos a aprender a tener una práctica estructurada.
¿A qué te refieres, Dani?
Me refiero a tener estructura tanto en la parte técnica de la práctica como en la parte de enfoque y principios.
Mira.
Mira bien.
Tenía 22 años cuando decidió que B.K.S. Iyengar iba a ser su maestro.
Era 1964.
Eran otros tiempos, sin duda.
Se fue a la India a estudiar con él durante un año intensivo.
¿Y qué hacía?
Practicar tres horas por la mañana y otras tres por la tarde de la mano de su maestro. Si mis matemáticas no me fallan, eso son seis horas al día de práctica.
Y en 1969 vuelve nuevamente a India a pasar otro año con el señor Iyengar.
Vale, ¿Y?
Que no se queda sólo con lo que había aprendido.
Todo lo que aprendió la lleva a profundizar lo que ya sabía y de esta investigación emergen los 8 Principios Universales de Práctica.
Principios que van a estar presentes en esta membresía.
¿Pero me vas a decir de quién me hablas de un rayo de una vez ya?
Sí.
Ella es Dona Holleman. La que ha desarrollado los Principios Universales de Práctica.
Pero escucha.
Lo que más me interesa no es presentarte a mi profesora.
Eso, de hecho, es bastante irrelevante.
Lo que quiero traerte con esta historia es algo más profundo que, dejando de lado si entras o no en esta membresía, es algo que te lo puedes meter en el bolsillo y llevártelo a casa.
En resumen… primero hay que encontrar algo que te guste y después entregarte completamente a ello.
Hacer de eso una práctica y dedicarle tiempo y energía.
Llegar a un entendimiento profundo en la materia, PEROOO ir más allá de lo que uno piensa que entiende.
O sea, que no se trata de acumular conocimientos.
De lo que realmente se trata es de aplicar, y esa manera de aplicar tiene patrones que se repiten.
Cuando te sacas esos patrones, eso te da una estructura.
En nuestro caso, serán los Principios Universales de Práctica.
Eso va a cambiar la manera en la que entiendes y organizas tu práctica.
Si tienes claro que quieres dejar de practicar a ciegas y entrar con el precio de Miembro Fundador antes de que suba, puedes hacerlo aquí:
Total.
Esto es lo que veremos no sólo en las clases de manera más superficial, sino más en detalle en los talleres que haremos una vez al mes.
No quiero contar lo que todos sabemos, que si un profesor lo hace de una manera y el otro de otra, bla bla bla. Luego, la gente lo hace como le da la gana o en mejor de los casos, como le va mejor.
Unos lo pueden enfocar de una manera y otros de otra, es verdad, pero hay algo innegable, y eso son las leyes a las que cualquier cuerpo está sometido.
Por ejemplo, una rodilla no está hecha para torsionar. Punto.
Aquí aprendemos a crear las condiciones necesarias en el cuerpo para que la postura salga de manera natural.
Sin forzar.
La organización de esta membresía será simple. Podremos ver casos específicos de los miembros e ir desgranando cómo trabajar cada caso de acuerdo a los Principios Universales de práctica para hacer del yoga algo potente de verdad.
Por ejemplo:
Cómo estructurar una buena práctica.
Aprender a crear las condiciones necesarias en el cuerpo para que la postura salga de manera natural. Sin forzar, y sin ignorar las señales del cuerpo.
Cómo conocer las acciones de cualquier postura sin ni siquiera haberla practicado antes en tu vida.
Crear una especie de campo gravitatorio en tu vida para priorizar lo que consideras importante. (Eh! espero que una de esas cosas sea tu práctica)
Ahorrar gasto mental para decidir qué días practicas y a qué hora. Hazme caso: negociar contigo mismo cada mañana consume más energía que la propia clase.
Presentarte a las clases gracias a las expectativas de los compañeros y profesor (te he pillado)
La libertad de no tener que decidir qué hacer una vez te pones en la esterilla. Eso es volver a la escuela, eso es vida.
¿Cuantas veces has estado durante horas buscando una pieza de contenido online, para no encontrar lo que buscabas?
Bien.
En RENEGADO tendrás acceso a una biblioteca de recursos sin tener que buscar entre cientos de videos de Youtube. Porque tanto tú como yo sabemos que para encontrar algo bueno y gratis hay que tener mucho tiempo.
Vale, Dani, pero cómo lo vamos a hacer?
Lo del compromiso quizá sea de lo más difícil de conseguir.
Pero mira una cosa rápida.
Hace unos años, cuando vivía en Catar, me contrataron para dar la parte de asana en una formación de profesores (un Yoga Teacher Training).
Yo puse una única condición antes de firmar:
Calidad e integridad.
Si un alumno no venía a clase o no sabía lo que tenía que saber para enseñar a otros sin lesionarlos, no se le firmaba el título.
¿Qué pasó?
Que aquello fue un desastre.
La dirección de la escuela decidió saltarse mi criterio por el forro. Querían repartir los certificados de 200 horas a todo el mundo por el simple hecho de haber pagado la matrícula.
Querían clientes contentos, en vez de profesores preparados.
Aprobaron todos.
No estoy orgulloso de eso.
Por eso no va a volver a suceder.
Por eso te pido compromiso.
No de matrimonio, sino compromiso contigo mismo.
Meterse en una membresía puede acojonar, lo sé. Es un compromiso.
Pero eso va a hacer que suban las posibilidades de aparecer en las clases, y te de tiempo de pasar por el proceso que quiero que atraviese todo el que entra: Entusiasmo, aburrimiento, dificultad y finalmente progreso.
Tener un horizonte lo suficientemente largo como para observar cambios es aprender a permanecer cuando desaparece la novedad.
Tener un espacio donde compartir dudas y experiencias también ayuda a poner las cosas en perspectiva. Descubres que no eres el único al que le cuesta mantener la práctica, entender una postura o atravesar una mala racha.
Check-in semanal y preguntas de práctica en el grupo de WhatsApp. Si, te voy a vigilar.
No te prometo resultados rápidos. Soy muy consciente de que esto es una carrera de fondo, y tú también deberías tenerlo en mente. Por eso RENEGADO, NO está diseñado como un programa de 30 días, sino como un sistema para atravesar etapas que no se resuelven en cuatro semanas.
Como miembro fundador de esta membresía se te conservará el precio al que entraste. Ten una cosa en cuenta. El precio subirá con el tiempo ya que su valor se incrementará a medida que la biblioteca de clases y talleres crezca. Son mis costumbres y hay que respetarlas.
En rreffinitiva, me imagino que si tuvieras la posibilidad de crear las condiciones idóneas para mantener una práctica de yoga sostenible en el tiempo, con el apoyo de una comunidad y exponiéndote a una formación constante, además de un precio que se conservará en el tiempo como Miembro Fundador…
No seguirías teniendo ese acojone…
¿O me equivoco?
No, no te equivocas.
Ten una red de apoyo, sigue formándote en yoga e integra la práctica de a poquito.