INTENSIVOS DE VERANO DE ASHTANGA
2 - 14 Agosto
16 - 28 Agosto
NUA Espacio de Bienestar
Rambla Mendez Núñez 40, Alicante
Dos semanas dan para mucho en esto del ashtanga.
De hecho, pueden cambiar tu práctica más que un año practicando sin dirección como verás ahora y aquí.
Bueno, a no ser que lleves practicando varias décadas… en ese caso… ¿qué te voy a decir que no sepas?
Pero antes de seguir, es importante que sepas algo…
Dos semanas dan para mucho, sí.
Pero yo no estoy aquí para prometerte posturas extremas, ni tan siquiera para pasarte a la “siguiente postura”.
Lo digo porque si eso es lo que únicamente buscas, no hace falta que sigas leyendo.
Ahora…
Quizá sientas que llevas tiempo con el ashtanga pero hay posturas que siguen resistiéndose.
Dudas sobre la técnica.
O simplemente quieres recuperar una práctica fuerte, estable y consciente.
Bien.
Entonces este intensivo de verano te interesa.
Pero primero déjame que te cuente algo.
¿Tu sabes lo que es practicar con tu profesor durante un tiempo, todos los días?
Cuando iba a practicar con Rolf en Goa me tiraba meses allí, día a día, de su mano.
O con Dena a Australia.
Eso parece que no es nada, pero cuando llegaba a casa después de cada viaje se nota.
Y mucho.
En serio, hazme caso.
Cuando pasas dos meses practicando con el mismo profesor, todos los días, ocurre algo curioso.
Ya no te corrige las posturas.
Corrige hábitos.
Y ahí es donde empiezan los cambios importantes, porque te empieza a “ver”.
Durante dos semanas practicaremos juntos casi cada mañana para crear algo que rara vez conseguimos en la rutina diaria:
Continuidad.
En la continuidad es donde aparecen los verdaderos cambios.
En la continuidad y en hacer lo que yo llamo una ‘práctica de corazón’.
Verás.
Para mí hay dos formas de practicar.
Una consiste en hacerlo en automático.
Sólo se enfoca en el “qué” y le da igual el “cómo” y el “porqué”.
La otra consiste en entrar en la esterilla como quien entra a un templo.
Importa todo.
No sólo importa la postura.
Sino cómo respiras.
Cómo miras.
Cómo reaccionas cuando algo no sale.
Importa todo.
A eso le llamo practicar de corazón.
Curiosamente, eso no aparece practicando una vez a la semana.
Porque…
La práctica no te cambia porque aprendas una postura más. Cambia cuando cambia la manera en que te relacionas con ella.
Mira.
Llevo 16 años practicando y 12 enseñando.
Y te digo.
La mayoría de la gente no necesita aprender más posturas.
Necesitan salir del barullo y separar el grano de la paja, algo que en las clases sueltas de un estudio, debido a su naturaleza, no es posible.
Porque para eso se necesita regularidad, continuidad y acompañamiento.
Para corregir pequeños detalles que llevan meses —o incluso años— repitiéndose.
O para que alguien observe, ajuste y explique aquello que normalmente pasa desapercibido.
Porque ya te digo yo que el problema no es la flexibilidad.
Ni la fuerza.
Ni la edad.
Es simplemente que nadie te ha enseñado cómo construir una práctica eficiente desde la base.
Mira.
Practicar una o dos veces por semana hace muy difícil generar cambios profundos.
Entre práctica y práctica el cuerpo no vuelve atrás… pero casi.
Por supuesto, eso es mejor que nada… pero la memoria corporal desaparece.
Las dudas vuelven.
Y la sensación es siempre la misma:
"Meh, estoy igual que hace meses."
Mmmm… déjame adivinar…
Falta continuidad.
Sin continuidad es complicado desarrollar fuerza, estabilidad, respiración, confianza…
Y lo que para mí es más importante: encontrar una práctica de corazón, o sea, una herramienta que sea un apoyo para tu vida.
Los intensivos suelen producir ‘avances’ que después recuerdas durante años, porque son impulsos intensos y continuados en una dirección muy definida.
No tienen por qué ser tan a nivel físico, sino a niveles más profundos y duraderos que se ven refeljados en la parte física a lo largo del tiempo.
De ahí lo de este Intensivo de Verano de Ashtanga Yoga.
Dos semanas dedicadas únicamente a practicar.
Ya está.
Repetir.
Comprender.
Corregir.
Y seguir practicando.
Y dejar que el cuerpo integre todo ese trabajo gracias a la constancia.
No buscamos hacer más posturas.
Buscamos encontrar una actitud equilibrada a la hora de ponernos en la esterilla, que es mucho mejor.
Y a la larga te reporta mayores beneficios.
Lo que realmente produce cambios no es practicar muy fuerte un día.
Es practicar muchos días seguidos.
Doce prácticas consecutivas permiten que el cuerpo empiece a recordar.
Que la respiración encuentre el ritmo.
Y que la fuerza te acompañe como si una peli de “Star Wars” se tratara.
Además dedicaremos un taller completo a revisar aquello en lo que suele caer todo el mundo.
O sea, las bases.
Las transiciones.
Los chaturangas.
El perro boca arriba.
La alineación.
La activación correcta.
Todo eso que se suele pasar por alto, pero que curiosamente le da un salto de calidad a tu práctica.
El intensivo incluye:
✅ 12 prácticas de ashtanga yoga. No son prácticas cualquiera, la energía del grupo es algo que se siente y te ayuda toneladas.
Puedes asistir en formato Mysore o práctica guiada (según el grupo).
Los días de luna, o sea el 12 de agosto (luna nueva y eclipse?!) y el 28 de agosto (luna llena) habrán clases especiales.
(He hablado con la luna y me dice que no hay problema en practicar esos días, Ja!).
✅ 1 taller técnico.
Analizaremos en detalle los fundamentos de la práctica para mejorar eficiencia, seguridad y comprensión.
Al final de la última Masterclass que hice, un chico se acercó para decirme esto:
“Enhorabuena… porque a mi me gusta saber el porqué de las cosas”
✅ Ajustes individuales.
O sea, ajustes que enganchan.
De los que quieres más.
Y de los que te dibujan un mapa para saber por donde tirar en esa postura.
✅ Seguimiento continuo durante las dos semanas. (Para que ni se te ocurra perderte)
✅ Un entorno de práctica constante que te ayudará a consolidar lo aprendido. Vamos, que ambiente buen rollil.
Imagina cómo será terminar estas dos semanas sintiendo que:
Tu respiración es más estable.
Los vinyasas no te comen.
Chaturanga deja de ser algo marciano.
Sabes activar el cuerpo en lugar de simplemente aguantar.
Las posturas empiezan a sentirse más ligeras.
Recuperas la motivación de practicar.
Y, sobre todo, abres una puerta para encontrar lo que es ‘practicar de corazón’.
Porque cuando empiezas a notar que la rueda se mueve, practicar deja de ser un coñazo y vuelve a convertirse en el mejor momento del día.
De hecho…
Este intensivo no está pensado para que hagas más yoga. Está pensado para que aprendas a practicar de otra manera.
Ahora…
En retrospectiva, la gente que le ha sacado más partido a los intensivos han sido:
Los que ya practican ashtanga y quieren profundizar.
Los que han perdido continuidad y quieren recuperarla.
Los que quieren empezar con el yoga pero nunca dan el paso.
Los que vienen de otro estilo de yoga y quieren conocer la práctica tradicional.
No importa si llevas seis meses o varios años practicando.
Lo importante aquí es practicar durante dos semanas con compromiso.
¿Es mucho pedir?
Bien.
Hablando de pedir.
El precio son 260€ por 2 semanas.
Pero.
Si haces la reserva como más tardar una semana antes de que empiece el intensivo te queda en 230€.
Es más.
Si haces el pago completo y en efectivo como mas tardar una semana antes del intensivo, sólo pagas 200€.
¿Es mucho dinero? ¿es poco?
Eso debes decidirlo tú.
Obviamente, es una inversión a la larga si lo tuyo es el yoga.
Y te reportará beneficios a corto, medio y largo plazo, además de evitarte alguna que otra lesión.
Habrá cosas que te sirvan, te las metas en el bolsillo y te las lleves para casa.
Y habrá otras que no.
Como en todos los lados.
Pero te aseguro que a casa no te vas a ir con los bolsillos vacíos.
Todo eso.
Sólo eso.
En cualquier caso, lo dicho, es una excelente inversión pero yo soy parte interesada.
Eso lo debes decidir tú.
Para reservar plaza debes abonar 50€ vía Bizum, transferencia bancaria o en metálico.
Algo importante que debes saber:
Las plazas son limitadas.
Una vez se llene, se cierra la entrada.
Además, me gusta el petit comité.
Quiero atender a cada alumno de forma individual durante las prácticas, por lo que el grupo tendrá un tamaño reducido.
Si quieres aprovechar esta oportunidad, realiza tu reserva en cuanto lo tengas claro.
Porque hay veranos para irse de farra.
Y otros para volver a encontrarse.
Ojalá este sea uno de esos.
De los de encontrarse, digo.
Si este verano es tu momento, no lo desaproveches.
Dale, escríbeme.
(Pista: para escribirme te tienes que apuntar a la newsletter, en el botón amarillo de abajo de todo.
Te apuntas a la newsletter
Confirmas tu correo —mira en la carpeta de spam.
Y después me contestas a cualquier email.)
Posibles preguntas:
¿Hasta cuando puedo pagar el intensivo con el precio rebajado?
En el intensivo del 2 -14 de agosto, tu último día para hacer la reserva es el 26 de julio a las 23:59h.
Y en el del 16 - 28 de agosto, tu último día será el 9 de agosto a las 23:59h.
Si el pago se hace después, no se aplicará el descuento.
¿Serán clases guiadas o clases estilo Mysore?
Muy posiblemente serán clases guiadas, o sea, estupendas para principiantes, pero si se forma un grupo interesados en clases estilo Mysore también lo abriría.
¿A qué hora serán las clases y cuánto duran?
Las clases del intensivo serán a las 9:30am y serán de entre 1h 15minutos hasta 1h 30minutos.
¿Para qué sirve el formato intensivo? ¿no es mejor clases regulares?
Las clases regulares tienen su lugar, igual que el intensivo.
En el intensivo nos enfocamos en la práctica personal, y (si eres principiante) como se tarda cierto tiempo en aprender todo lo que hay que hacer… hacerlo durante dos semanas seguidas, ayuda.
Además, me encanta que la gente tenga una experiencia de lo qué es el ashtanga, que sepas de primera mano lo bien que sienta.
Y lo mejor para eso es hacerlo durante un par de semanas mínimo.
¿Qué pasa si me interesa pero no me cuadran horarios, o simplemente no puedo hacerlo en este momento?
No pasa nada.
Si realmente te interesa el ashtanga sigue leyendo porque…