Saludar con un Namasté me da urticaria.
Por eso no lo hago.
Así que me presentaré como Dani.
Encantado.
Pero me da la sensación de que has venido hasta aquí para saber si hay algo para tí.
Quizás porque hay algo en tu práctica de ashtanga que ya no termina de encajar.
Y como respeto mucho mi tiempo, tampoco quiero hacerte perder el tuyo.
Por eso iré al grano.
¿Alguna vez te has pasado atornillando y la punta atravesó la tabla?
Para mí el yoga es ‘limar’ esas asperezas que sobresalen y que pueden hacer mucho daño.
Es un trabajo interno a través de la fisicalidad.
Cuando ‘limamos’ esas asperezas creamos fricción interna, lo cual crea cambio, transformación.
Y una de las herramientas que utilizo para esto es la práctica de asana.
Pero en resumidas cuentas, digamos que para mí el ashtanga yoga no es acumular posturas.
Es un proceso de comprensión.
Otra forma de entender la práctica de ashtanga yoga
Verás…
La mayoría de las personas cree que las dificultades en la práctica del ashtanga yoga es un problema de experiencia.
Pero nada más lejos.
Es un problema de entendimiento.
Es una falta de entendimiento de la esencia de la práctica en sí.
Y se quedan atrapados en el “practice, practice, and all is coming” pensando que lo que les falta es más práctica.
Siguen la típica estructura de hacer drop-backs antes de empezar intermedia, agarrarse los talones en kapotasana o forzar la respiración ujjayi.
Estructura que alimenta las dificultades en la práctica y perpetúa la falta de entendimiento.
Porque cuando todo falla, pasa lo siguiente:
Llegan a un punto de estancamiento
Dan demasiado para superar esa fase y se quedan exhaustos
Empiezan a aparecer las primeras lesiones
Pierden la confianza en su cuerpo para seguir
Y su desesperación, frustración, y ansiedad aumentan.
Sin saberlo, están en arenas movedizas con una práctica que ata más que libera, y puede durar años así.
Incluso décadas.
¿La solución?
Entender.
Es contra-intuitivo y casi nadie lo sabe, incluso dentro de los entornos más tradicionales de enseñanza.
Sólo repiten los mismos mensajes, que aunque bien intencionados, refuerzan una práctica sin un sentido crítico.
Lo paradójico es que este problema no suele resolverse con más esfuerzo, sino con otra forma de mirar.
Por eso propongo un método a base de patrones y principios para entender la práctica de asana, dentro del ashtanga yoga o cualquier otro tipo de yoga.
Con esto, se puede simplificar cualquier postura hasta encontrar su esencia y agruparla en patrones.
Vale, ¿pero qué es un patrón?
Es un modelo que sirve como referencia.
Un método para progresar en ashtanga sin perder profundidad
Mira,
Cuando te imaginas un copo de nieve, ese icono es un patrón.
Digamos que es el patrón ‘copo de nieve’.
¿Sabías que todos los copos de nieve que cayeron a lo largo de la historia de este planeta y todos los que caerán son todos distintos?
Pero si lo ves al microscopio sabes que es un copo de nieve, ¿verdad?
Porque es el patrón ‘copo de nieve’.
No hay pérdida.
Con las posturas pasa lo mismo.
Te presentan cualquier postura, y aunque no seas capaz de hacerla, eres capaz de reconocer su patrón.
Y por lo tanto, saber qué acciones hacer cuando la practiques.
Pero lo mejor de todo es que no tienes que saber todas las posturas.
Sólo tienes que saberte los patrones, nada más.
Esto simplifica muchísimo a la hora de aprender, y no sólo eso, también te da claridad sin perder profundidad en el enfoque.
Cuando entiendes los patrones, dejas de coleccionar posturas y empiezas a comprender procesos.
Ahora…
Con esto, te voy a decir algo.
Y tranqui que ya voy acabando.
Mis primeros años con el ashtanga desde que empecé en el 2010 me imagino que fueron como los de todos.
Mucho idealismo y poco entendimiento.
Los primeros años… bien.
“Esto es pan comido” pensaba.
Pero luego llegas a un punto donde te estancas.
O a un momento vital donde atraviesas una crisis personal.
Yo pasé por todo eso.
Y volviendo a lo que te comentaba al principio… todo esto me transformó.
Y no solo cambió mi manera de practicar sino que también cambió mi manera de enseñar.
Y ahora me gusta el minimalismo cuando aprendo y cuando enseño, pero sin perder profundidad en el camino.
Entonces…
Los que le pueden sacar un gran provecho a todo esto son:
Los que ahora mismo estan en un momento de estancamiento
Los que quieren seguir formándose y poder entender la esencia del yoga
Los que aceptan la incomodidad como parte de un proceso complejo y profundo
Pero ojo, este conocimiento no te va a valer para nada si:
Te obcecas con autorizaciones
Tienes un enfoque puramente físico y competitivo
Eres un coleccionista de asanas
Cómo empezar a aplicar este enfoque en tu práctica
Lo que te ofrezco es algo así como la primera pieza de un gran puzzle para empezar a experimentar el enfoque que le doy a la práctica de yoga.
Un cambio de perspectiva que te hará mirar la práctica desde otro ángulo.
Definitivamente un ángulo mucho más liberador que el que se suele ver por ahí.
Para relajarte con todo lo relacionado con la parte física y poder centrarte en ese trabajo interno, el trabajo real.
Si esto resuena contigo, lo peor que podría pasar es que se quedara solo en teoría ;)
La práctica de ashtanga es una carrera de fondo y la puerta de acceso al trabajo interior.
Si la parte física no es sostenible y no se tiene bien atada, difícilmente se pueden trabajar los aspectos más sutiles y menos físicos.
Un abrazo,
Dani