SALUDAR CON NAMASTE ME DA URTICARIA*
Por eso no lo hago.
Prefiero enseñar yoga fiel a mi personalidad, a través de los emails, cursos e intensivos en vivo y online que ofrezco.
Eso me gusta más.
*Te explico lo de la urticaria…
En realidad no me sale urticaria, pero me repele sobremanera.
Y como hoy en día cualquiera es hay mucho profesor de yoga, cuando me preguntan a qué me dedico, me ponen en un aprieto porque sé lo que viene después.
Entonces respondo:
—Soy un navegante interior.
—Nave… qué?!
—Nave nada… soy profesor de yoga
—Ahh! Profe de yoga?! Namasteeeeee!
Gajes del oficio.
Dejando coñas a un lado…
Aunque no tenga urticaria, hay algo que sí me pica.
Y bastante.
Verás.
Durante gran parte de mi vida, viví pensando que ya habría tiempo.
Tiempo para cambiar.
Tiempo para atreverme.
Tiempo para hacer lo que importa.
Vivía anestesiado.
Y como un chaparrón de metralla, un día se hizo la obviedad.
Una mañana de agosto del 2023.
Lo recuerdo perfectamente.
Me dí cuenta que el tiempo no está garantizado.
Que no tenemos tiempo.
Pero ni tú.
Ni yo.
Ni nadie.
El tiempo que tenemos aquí es muy limitado.
Por eso te digo…
No hay tiempo que perder.
Si sabes de lo que te hablo habrás sentido alguna vez esa rara sensación, los martillazos en el estómago, mientras una voz dentro de tí te dice que tienes que romper con la situación en la que estás.
Y te recuerda que no eres inmortal.
Y que hay que poner las cosas en perspectiva.
Siempre.
Pues esta sensación talló mi forma interna.
Y como me cambió, también lo hizo mi forma de enseñar.
Por eso escribo.
Por eso hago lo que hago.
Y por eso sigo compartiendo lo que voy aprendiendo por el camino.
Mira.
¿Conoces los libros de Carlos Castaneda?
A simple vista cualquiera diría que no tienen nada que ver con el yoga.
—Van de chamanismo.
Pero si te fijas y los investigas, tienen muuucho que ver con el yoga.
En ellos hay un concepto que es: “Tomar a la muerte como tu mejor consejera”.
Yo entendía el concepto.
A nivel intelectual.
Nada más.
Ahora lo entiendo de otra manera.
Ahora ese concepto me da empuje, y me ayuda a poner las cosas en perspectiva cuando me quedo atrapado en pequeñeces.
Y esto es algo que se trabaja a diario con la práctica de yoga.
Bueno…
Que tampoco me quiero desnudar tan rápido que nos acabamos de conocer…
Lo único que te digo es que en mis emails semanales a veces salen este tipo de cosas.
Cosas con mucha miga (si es que te gusta el pan).
Pero… ¿quién es Dani Fernández realmente? ¿Sabemos algo de él?
Desde pequeño le gustan las calaveras y sigue escuchando música metalera de vez en cuando.
Es un animal de agua, si está lejos del mar por mucho tiempo se pone triste.
Le gusta el orden y le entra un TOC cuando practica yoga y su esterilla no está alineada con las lineas del suelo.
Vivió la vida al límite cuando condujo un coche que tenía la palanca de marchas agarrada con una brida. Esto te lo cuenta en cuanto te suscribes a su newsletter.
Sería capaz de alimentarse a base de aguacates y mangos (y pan).
Se encontró un cangrejo de mar (una nécora como decimos en Galicia) en medio de la ciudad. Se lo llevó a casa esa noche y lo llamó Emilio. Al día siguiente lo devolvió al mar. Aunque no te lo creas te prometo que es cierto.
Prefiere el calor antes que el frío. El cree que es porque viene de Galicia y está harto de tanta lluvia, pero te digo yo que es porque en otra vida vivió en tierras tropicales.