Cómo descomprimir la columna con el pranayama
Introducción al pranayama y la práctica de asana
Para la sorpresa de muchos, la práctica del pranayama y la de asana tienen mucho que ver. El pranayama es una capa más de refinamiento hacia el yoga, ayudándonos a pulir el arte de la respiración.
Básicamente, el pranayama es un campo de aprendizaje para el perfeccionamiento de la respiración pero quitando de la ecuación las posturas y el movimiento. De esta manera se logra optimizar la respiración, un elemento esencial y (a la vez) complementario a la práctica de asana.
Se puede decir que las dos prácticas son recíprocas; el pranayama ayuda a la práctica de asana y la práctica de asana ayuda a la del pranayama… y es aquí donde se empieza a vislumbrar (por lo menos en mi caso) cómo el yoga es un sistema de lo más holístico.
Por qué la mayoría de practicantes ignora el pranayama
Bien.
En los 16 años de experiencia que llevo en esto del ashtanga, veo que en general la práctica de posturas se lleva la palma. Mucho más que el pranayama.
¿Por qué?
Porque es muy atractiva a nivel visual.
Te sientes genial después de hacerla, de eso no hay duda.
Y quizá en algunos casos porque es muy “Instagramable”.
Después de todo… “todo el mundo sabe respirar”, no?
Dejando las coñas de lado, es una pena que la gran mayoría de los que practican yoga se queden en la superficie y no cosechen los beneficios del pranayama también.
Y esto te lo digo porque llevo haciendo una práctica de pranayama de entre 40 minutos y 1 hora desde el 2015.
Y ya no concibo practicar asana sin haber practicado pranayama antes.
Tiene un sabor distinto la práctica de asana dependiendo si previamente has preparado el cuerpo antes con pranayama.
La fuerza neumática de la respiración
Ahora…
Con el tiempo y la experiencia he descubierto una cosa.
Y esto que te voy a contar es algo curioso.
Algo que utilizo a diario, y me ayudó en incontables ocasiones a descomprimir la zona lumbar. Sobre todo en mi caso, porque los backbends siempre me costaron lo suyo.
Y esto es utilizar la fuerza neumática de la respiración para crear espacio entre las vertebras.
Dicho de otra forma:
Abrir literalmente espacio en la columna desde dentro.
Ojo, esto no me lo estoy inventando yo, ojo, esta técnica me la enseñó mi profesora Dona Holleman, y yo he visto su aplicación en la descompresión lumbar (y potencialmente cualquier vertebra).
Me di cuenta cuando al hacer mis sesiones de pranayama empezaban a ‘clicar’ mis lumbares creando espacio en la columna.
Esto lo empecé a notar porque kapotasana siempre fue un hueso muy duro de roer para mi.
Se me cargaban las lumbares sobremanera.
Hubo una época en la que cada vez que me acercaba a esa postura ya me entraba la ansiedad.
Sabía exactamente lo que iba a pasar:
El sistema nervioso en la fuega.
Me bloqueaba.
Se me cargaba más la lumbar.
Y acababa haciendo esa postura como una lucha…
En cambio, con el pranayama (aparte de otras cosas) podía crear espacio en esa zona manteniendo la situación bajo control.
Cosas como esta —pequeños detalles técnicos que cambian totalmente la sensación en la práctica— son las que suelo compartir en mi newsletter de vez en cuando.
Si te interesa profundizar en este tipo de cosas, puedes echarle un vistazo aquí.
Sigo…
Cuando hablo de crear espacio, te estoy hablando literalmente.
O sea, de crear espacio literal entre las vértebras.
Al elongar, se crea espacio (tanto a nivel físico como energético) interno.
De esta manera se pueden llegar a abrir enormes “espacios” (sobre todo a nivel energético) en la espalda.
Pero claro.
Esto no ocurre por arte de magia.
Elementos imprescindibles que hacen posible la descompresión
Bien.
Para poder liberar estos enormes espacios en la espalda y descomprimir las lumbares utilizando el poder neumático de la respiración hay que tener bien trabajados varios elementos:
Mula y uddiyana bandha
El pada bandha (si haces pranayama en padmasana)
La respiración mula bandha
La elongación
El enraizamiento
Cada uno de estos elementos tiene su propia mecánica interna.
Algunos de ellos, de hecho, son bastante contraintuitivos cuando los empiezas a estudiar en serio.
Y aquí es donde la cosa se vuelve funky.
Porque esta descompresión no ocurre por una sola cosa.
Ocurre cuando estos elementos empiezan a trabajar juntos.
El papel del mula y uddiyana bandha
El mula bandha es muy relevante en la práctica de asana pero lo es mucho más en la de pranayama.
En ashtanga el mula bandha es el pan de cada día; si eres ashtangui ya lo sabes.
Aunque esta técnica es ampliamente conocida, muchas veces se repite hasta la saciedad como el culpable de que una postura no te “salga”.
Si te mueves en círculos mysorianos, seguramente habrás oido lo de “te faltan bandhas, (por eso no te sale)”.
Pero este es un melón en el que hoy no me voy a meter (pero queda pendiente) porque hoy vamos a ver el mula bandha en pranayama.
Porque tiene matices diferentes en su aplicación al pranayama.
El verdadero funcionamiento del mula bandha
Mira…
Se suele decir que el mula bandha es la elevación del suelo pélvico, pero aquí hay un factor del que poco se habla que es que el suelo pélvico no solo se eleva, sino que también se ensancha.
Sobre todo en la posición de sentado.
De esta manera ya se empiezan a abrir enormes espacios en la zona.
Sólo este pequeño detalle crea un cambio brutal si lo trabajas.
Seguimos…
El mula y el uddiyana bandha actuando en conjunción en el pranayama juegan un papel muy específico. Trabajan juntos para crear ese espacio interno. Sin ese juego de fuerzas opuestas, la elongación simplemente no ocurre.
El principio de las fuerzas opuestas
Como sabrás, en el yoga siempre estamos jugando con fuerzas opuestas.
Por ejemplo, en la parte física.
Digamos que quieres hacer un “estiramiento” (y lo pongo entre comillas porque en una práctica de yoga refinada, realmente no se estira, sino que se elonga).
Pero para que te hagas una idea.
Para hacer ese estiramiento sólo se puede dar de dos maneras.
Única y exclusivamente de 2 formas:
Un elemento se ancla y el otro lo llevas en dirección opuesta
Dos elementos yendo en direcciones opuestas
Y esto no es una idea abstracta.
Se puede ver claramente en muchas posturas.
Anclaje vs elongación
El primer caso, sería por ejemplo, padangusthasana. Específicamente el primer vinyasa (ekam) de esta postura. Lo que haces es anclar las manos a los dedos gordos de los pies para luego crear tracción y “estirar” en dirección opuesta toda la columna vertebral.
Samastitih y enraizamiento
En el segundo, podría ser perfectamente un samastitih bien hecho. Del ombligo hacia abajo las piernas se “enraízan”, o sea, van hacia abajo, que es la dirección opuesta a lo que hace todo lo que esta por encima del ombligo -ir hacia arriba.
Y aquí es donde ocurre algo interesante… porque gracias a este juego de fuerzas opuestas, al mula y al uddiyana bandha y a la respiración, surge un movimiento interno que crea espacio en la columna vertebral.
El papel del pada bandha
En relación al pada bandha no me voy a extender mucho. Solo te diré que es un elemento que facilita todo este proceso, particularmente cuando haces pranayama y estás en la posición de padmasana (o el loto completo).
De esta manera se vuelve mucho más fácil mantener la integridad de mula y uddiyana bandha.
Respiración mula bandha y elongación de la columna
Vale.
Respecto a la respiración mula bandha…
Esta respiración no es ujjayi.
Y ojo porque este tipo de respiración cambia totalmente la sensación a la hora de practicar pranayama y asana como verás ahora y aquí.
Y aquí llegamos a la pieza que realmente dirige todo este proceso.
A mi entender, y perdóname si soy un poco irreverente, a medida que tu práctica progresa también lo debería hacer tu respiración. Aqui es donde entra la respiración mula bandha… y no el ujjayi.
Porque cuando esta respiración empieza a aparecer en tu práctica, algo curioso ocurre:
El movimiento de la respiración deja de quedarse en el pecho.
Empieza a viajar hacia abajo.
Y desde ahí empieza a dirigir todo el proceso de elongación de la columna.
Y repito… esta respiración no es ujjayi.
Y tampoco está relegada sólo al pranayama, sino que se puede (yo de hecho es la que recomiendo) aplicar a la práctica de asana también.
Por cierto.
Si te pica la curiosidad sobre temas como:
– la respiración ujjayi
– los vinyasas
– o ciertos detalles que dentro del ashtanga se repiten como dogmas
De vez en cuando escribo sobre eso en mi newsletter.
Para los de casa.
Rara es la vez que explico este tipo de cosas en el blog.
Pero como te decía…
Todo esto que te cuento puede sonar super técnico, pero hazme caso: la práctica cambia enormemente cuando se aplica.
Esta respiración es como si fuera la aguja que guía todo el movimiento interno a la hora de hacer pranayama.
Los bandhas mantienen la estructura.
Y los principios de elongación y enraizamiento son el marco donde ocurren todas estas acciones.
A partir de ahora, ya sabes… puedes empezar a crear espacio en la columna vertebral desde la práctica sentada.
Y esa es una de las cosas que hacen que el ashtanga sea un sistema tan interesante:
Muchas veces lo que cambia la práctica no es hacer más…
sino entender mejor lo que ya estás haciendo.
Un saludo.